sábado, 4 de julio de 2009

Feliz cumpleaños

-Feliz cumpleaños a mi...(sollozo) feliz cumpleaños...a Kenny...Feliz cumpleaños a mi....(llanto)-
Entre la neblina de una casa abandonada, se sentaba en ropaje viejo y andrajoso, Kenny Seator, un niño huerfano de la calle que recordaba su cumpleaños, con un fosforo en la mano y sin nada que comer se cantaba su propio cumpleaños arrinconado en la esquina donde todavia quedaba techo, hacia un año desde la muerte de su hermano, Sidney Seator, el mejor ladròn y hermano que jamàs haya conocido, su muerte habìa sido causa de una enfermedad, como el y su hermano esperaban, morirìa por falta de medicinas, justo unos dias antes de la fecha en que debìa morir, unos matones hallaron el rastro de Sidney, entonces supieron en las sombras chismosas de los callejones, que padecia de una enfermedad y que no era ni la mitad de rapido ni àgil de lo que un dìa fue.

Asesinado a sangre frìa en frente de Kenny, justo dias antes de que muriera por la enfermedad, las ultimas palabras marcarian la vida del niño para el resto de sus dias...-Hermanito, nunca nadie serà mejor que un Seator, tu sè fuerte como yo no lo pude ser, crece para ser el mas fuerte de las calles...- los matones ya habian arrancado en su carro negro, cuando Sidney se estaba sacando algo de sus ropas ensangrentadas, una foto de el y Kenny agarrados de la mano que llevaba una gota de sangre y lagrimas de Sidney -Feliz cumpleaños...Kenny- al darle la foto a su hermanito de 6 años, sus ojos castaños dejaron de serlo, pasaron a un gris palido, una sonrisa en su rostro y su mano en la cara de Kenny caia lentamente hacia el suelo, Kenny no llorò, ni gimio, ni siquiera sus ojos se humedecieron...solo tomò de su hermano un puñal que llevaba Sidney como multi herramienta, al tomarlo caminò solo hasta su casa abandonada y se sento en la esquina donde dormian abrazados...-Feliz cumpleaños Kenny- repitiò para si mismo soltando el llanto interminable...

En la actualidad... despues de haberse cantado cumpleaños, Kenny tomo la foto y la dejò al lado de una vela que encendiò, se levantò y reviso entre los escombros en busca del puñal, un poco mas oxidado, se amarrò los pantalones con una cuerdita, viò el amanecer -Hoy...quiero pan con mermelada....-

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