lunes, 20 de julio de 2009
Camino fortuito
-Calgary, dame la bienvenida a una de tus últimas noches, no sé que año es, pero si que es hora de la venganza- Caminaba algo desorientado Vincent Halls, antiguo Lasombra recíen despertado en alguna de las calles que llevaban a la ciudad donde residia toda la familia que lo había condenado por ser un monstruo hacía unos cientos de años atrás, una luz reflejaba la palidez de Vincent mientras caminaba con una gabardina antigua de cuero castaño, ropa elegante pero llena de tierra, botas a medio dar, y con una sonrisa que de lejos alumbraba los dientes afilados del vampiro resentido, entonces el carro que venía se empezó a detener cuando el ciudadano notó la figura de lo que parecía alguien perdido caminando a altas horas de la noche por un lado de la autopista, el buen hombre bajó la ventana mientras rodaba prudentemente alejado y seguro porque se había asegurado de que no vinieran carros cerca -Disculpe amigo, está perdido? Necesita ayuda?- preguntó amablemente Zacary, un muchacho responsable que llevaba el carro de su madre con condiciones paternales de regresar a menos de las 2 de la madrugada sano y salvo -Ah, como han mejorado las carretas...y la amabilidad- se dijo para si mismo Vincent mientras veía la carreta altamente modificada y lujosa, tanto así que no requería mañosos caballos que alimentar y seguramente que ya no hacían tanto ruido, sin embargo alumbraban demasiado para su gusto, sin ver una razón que impidiera demostrar lo que quedaba de su poder brincó desde el lado contrario de la autopista hacia Zacary, este quedó con los ojos bien abiertos y con una sonrisa tonta por varios sagundo incluso despues de que el antiguo había caído, Vincent sonreía de haber sorprendido una vez mas con sus poderes -Bien chico, te has ganado la oportunidad de servirme, a ver me puedes llevar a la ciudad para consiga ropa nueva, pero eso si, apaga las luces, por favor
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario